Ahora que comenzó enero, es importante visualizar cómo se desarrollará tu año. Al establecer objetivos y trazar un camino para lograr tus metas, te estarás preparando para un mayor éxito en el nuevo año.

El inicio de año es el periodo perfecto para considerar cómo cambiará tu ética de trabajo. ¿Reorganizarás tus prioridades? ¿Serás más selectivo con tus proyectos? ¿Buscarás un ascenso? Todas estas son preguntas válidas a considerar, y además, estas metas pueden mejorar tu calidad de vida en los próximos meses.

Asumiendo que quieres un ascenso (¿obviamente, no?), debes analizar algunas métricas para evaluar tu desempeño. ¿Has añadido valor a la empresa? ¿Qué habilidades dominas? ¿Cómo has contribuido al éxito de tu equipo?

Si tu rendimiento ha sido aceptable, pero no estelar, puedes considerar diferentes metas para prepararte para un ascenso en el futuro. Un aumento de responsabilidad puede ser una mejor meta. Hay varias maneras de incrementar tu carga de trabajo, o de cambiar el trabajo que haces. ¿Quieres más responsabilidades con tus clientes, o prefieres trabajar más cerca de tu administración superior? Puedes hacer esto y más con planeación.

Hablar con tu jefe

Tu primer paso debe ser una conversación con tu supervisor inmediato. Esta persona maneja tu carga de trabajo, así que con una plática honesta puedes transmitir tu interés en proyectos nuevos, o en un cambio de tus responsabilidades cotidianas. Sin embargo, tienes que estar completamente preparado para discutir por qué puedes manejar más trabajo, y por qué tu jefe debe confiar en ti. Sé absolutamente claro con tu enfoque: ¿Qué estás pidiendo?, ¿por qué?, y ¿por qué es una buena idea? Debes elaborar un plan de cómo ustedes pueden trabajar juntos para añadir valor a la empresa a través de tus nuevas responsabilidades. Es posible que tengas que ceder un poco y aceptar menos de lo que pediste inicialmente, pero con un período de prueba, y si estás preparado, no tiene que ser difícil convencer a tu jefe para que te dé una carga de trabajo de impacto.  

Identificar a tus aliados

Si trabajas en una oficina con menos jerarquía, es posible que tengas más flexibilidad al acercarte a compañeros o gerentes para pedir trabajo en sus equipos o en sus proyectos. Por ejemplo, si puedes identificar un canal nuevo de trabajo, un cliente nuevo con quien quieres trabajar, o proyectos en una industria nueva, ¡lánzate! Tienes que conectarte con las personas clave para ingresar a las oficinas más importantes. Invítalas a un café, conoce a sus compañeros, o aprende lo más que puedas del puesto. Cuando logres agendar una junta, tienes que explicar 1) por qué quieres trabajar con ellos, y 2) por qué eres la mejor opción. ¿Tienes habilidades que ellos pueden usar, o tienes experiencia en la industria? ¿Tienes un deseo de aprender más y puedes trabajar horas largas? Cualquiera que sea tu argumento, tienes que venderte como la mejor opción de toda la empresa. Prepárate y vuélvete indispensable.

Echar una mano cuando puedas

Si trabajas en una oficina pequeña, o en una oficina con pocas oportunidades de variación en el trabajo, no te estreses. Una de las formas más útiles de adquirir nuevas responsabilidades (y encontrar aliados también) es compartir tu pericia con tus compañeros. Encuentra a los que estén abrumados y haz lo que puedas para apoyarlos. No necesitas estar en todos sus proyectos (esa no es tu responsabilidad), pero si puedes ayudar, ellos lo apreciarán y tu jefe notará tu desempeño. Mejor aun, ofrece ayuda a tu jefe cuando esté ocupado. Podrás demostrarle que estás listo para nuevos desafíos y que puedes manejar un aumento en tu carga de trabajo.

Al final del día, tu éxito depende de tu preparación y capacidad de convencer a tus superiores de que estás listo para más responsabilidades. Prepárate, véndete, sé persistente, y disfruta un mejor año.