Qué son los valores personales, y por qué no debes dejar pasar otro día sin hacerlo.

Al día siguiente de publicar “La Lista Payaso” me escribió Bruno Belmondo, un buen amigo que tenía tiempo de no ver.

Me mencionó que estaba escribiendo sobre planeación estratégica y cultura organizacional y quería discutir conmigo las similitudes entre “usar cultura organizacional para hacer crecer una empresa” y “para crecer como persona”.

Fue muy interesante ver cómo ambos organismos (un ser humano y una organización) dependen de una clara visión sobre sus prioridades y valores personales fundamentales para alcanzar su propósito de vida.

Encontramos que mientras los valores personales de una organización son relativamente fáciles de definir (porque se hace en consenso), los valores personales fundamentales son algo que casi nunca se atiende. Supongo que es porque demandan una introspección y autoconocimiento profundo.

Todas las empresas tienen claro que deben detallar sus valores, incluso si la lista es tan inútil como: honestidad, integridad, trabajo duro (o cualquier lista genérica de palabras que no deberías tener que aclarar).

En cambio, casi ninguna persona que conozco tiene bien determinados sus valores esenciales personales.

¿Por qué es importante definir tus valores personales (fundamentales)?

En concreto: porque es el primer paso para acelerar tu vida personal y carrera profesional.

¿Conoces ese sentimiento cuando debes de tomar una decisión y una de las opciones no se siente bien, pero no sabes la razón?

Si no sabes por qué no se siente bien, seguramente es porque no tienes claridad sobre tus valores personales fundamentales. No tener una precisión absoluta sobre tus valores esenciales es como ir navegando un barco sin una brújula. Sabes que te estás moviendo, pero no sabes si es hacia el lugar donde quieres llegar. Dejas que externalidades definan tu rumbo y tu destino.

Incluso, si ya los definiste antes, siempre es bueno dar un vistazo a tus valores de vez en cuando. Yo intento hacerlo cada 5 años a más tardar.

Cómo identificar tus valores personales fundamentales en 6 pasos.

  1. Ve a esta lista de palabras que escribió Barrie Davenport. Mira palabra por palabra y escribe en una nota todas las que sientas que son importantes para tu vida personal. Se vale agregar tus propias palabras a la lista. Basta con 10–15 palabras.
  2. Ahora revisa esta lista de nuevo y filtra las palabras, identificando cuáles son las que resultan relevantes para tu vida profesional.
  3. Toma ambas listas y selecciona las 5 palabras más importantes para cada una. Recuerda que se vale usar tus propias palabras.

— Aquí es donde se pone interesante —

4. Bajo cada palabra que elegiste como uno de tus valores personales fundamentales, escribe qué te falta para ser congruente.

Por ejemplo, si uno de tus valores es “Familia”, pero viajas 3 o 4 días por semana, hay una brecha importante que atender. Lo puedes arreglar con una acción concreta como contratar ayuda para que el tiempo que pases en casa sea realmente de calidad, o puedes delegar los viajes para pasar la mayor parte del tiempo con tu familia, etc.

5. Luego, organiza cada una de esas acciones que escribiste bajo las palabras en tres grupos.

a. Cosas que puedes cambiar inmediatamente: ponlas en tu lista de tareas por hacer.

b. Cosas que puedes cambiar en un mes: empieza a dividir esos grandes cambios en tareas más pequeñas.

c. Cosas que tomará meses para cambiar: divídelas en objetivos que puedas completar en un futuro cercano. Con el tiempo tomarás estos objetivos por meses y después por tareas.

Si organizar grandes objetivos en tareas diarias representa un reto para tí, puedes leer “La Lista Payaso” dónde encontrarás un método para definir objetivos grandes y traducirlos a un plan de acción concreto.

6. ¿Ahora, cómo se usa esta lista de valores?

Como Bruno comparte en su post de cultura organizacional, puede ser tan sencillo como tener una pequeña libreta o tarjeta con los valores personales fundamentales para recordarlos todos los días.

Lo mejor es empezar a atender aquel valor con el cual sientas que tienes la mayor brecha entre lo que tienes en este momento y lo que te gustaría. Revisa tu lista cada día para saber si tus acciones y decisiones te están acercando hacia el lugar donde quieres estar y en la forma que deseas.

No te abrumes demasiado si sientes que es una gran lista y tienes muchas cosas que cambiar. Lo mejor es empezar con un solo cambio de hábito a la vez. Y cuando tu nuevo hábito esté bien cimentando, puedes pasar al siguiente cambio/valor.

Si tienes preguntas o dudas de cómo puedes implementar este ejercicio, o tienes sugerencias de cómo mejorarlo, escríbeme a hjbarraza@humana.org.mx