Nota del Editor:

El programa de Collective Academy se basa en cuatro verticales de aprendizaje: Negocios, Tecnología, Habilidades de Vida y Tendencias Globales.

En ésta última es en donde cada semana nuestros alumnos leen y escriben sobre los temas tecnológicos, sociales, económicos y geopolíticos que están teniendo un impacto significativo en el mundo, en México y en sus vidas. 

El punto de esta serie de artículos es mostrar las opiniones de nuestros alumnos frente a una variedad de tendencias. Este post es una reflexión de Carla Rivero, alumna de la generación fundadora, sobre el tema de exploración espacial por el sector privado (enfocado en los proyectos de SpaceX y Blue Origin). Nuestros alumnos reflexionaron si vale la pena invertir en la colonización y minería espacial, y si hay un espacio para ellos en esta industria. 


Dos de los emprendedores más influyentes hoy en día se encuentran al frente de un equipo de ingenieros y científicos que buscan un solo objetivo: la colonización espacial.

Si bien las dos misiones son diferentes – Jeff Bezos tiene la misión de popularizar los viajes al espacio y Elon Musk busca colonizar Marte – ambas tienen el objetivo de colonizar el espacio, algo que nadie, en toda la historia de la humanidad ha logrado.

Cuando tu misión es algo parecida a ésta, es indudable que tu motivación se delimita entre la vanidad y el beneficio humano.

La misión de ambos habla de beneficiar a la humanidad:

  1. Musk busca darle una oportunidad a la humanidad para cuando el planeta no pueda sostenernos más.
  2. Bezos busca brindarle a las personas, la oportunidad de experimentar unos momentos en el espacio.

Pero, ¿a quién no le motiva ser el primero? Esta carrera de orgullo entre Musk y Bezos está siendo el principal motor para lograr sus ambiciosos objetivos.

Invertir en la idea de que la humanidad viva en otros planetas es importante por muchas razones. Una de las principales es porque gracias a esta inversión de tiempo, recursos y talento, estamos logrando grandes acontecimientos como humanidad. Desarrollo de nuevas y mejores tecnologías, descubrimiento del universo en el que vivimos y del cual dependemos completamente, crecimiento como seres humanos, etc. Todo esto nos aleja más de la ignorancia y nos acerca más a entender nuestra existencia.

Varios artículos hablan sobre cómo podemos aprovechar esta presencia espacial para interactuar con asteroides y extraer minerales de ellos, minerales que se cree que podrían ser de gran utilidad e importancia. ¿Qué efecto tendría la extracción de estos minerales en la valoración de los ya existentes?

Tomaremos como ejemplo el oro. Suponiendo que en 50 años, extrajéramos la mayoría de los minerales que necesitamos de los asteroides y como resultado, dejáramos de minar nuestro planeta. Suponiendo que estos nuevos minerales que encontremos en los asteroides fueran más abundantes y menos puros que el oro, entonces el oro mantendría su valor o hasta se apreciaría. El oro no presenta mucho valor, además del de su propia constitución.

Como profesional, no tengo un rol directo en esta industria. Partiendo de la idea de que nos referimos a una industria que busca generar la mejor tecnología para descubrir y colonizar otros planetas, mi rol profesional no tiene ningún enlace directo. Mi rol profesional es lograr mejorar las condiciones en nuestro planeta para que todas las personas tengan una vida digna y feliz.

Ahora, si lo vemos como mi rol de ser humano, sí veo una participación más “activa”, donde me sumo a ser parte de una humanidad que está logrando lo que, hasta ahora, parecía imposible. Me siento orgullosa de ser parte de una generación testigo de los grandes descubrimientos que nos alejan cada vez más de la cueva en la que vivimos.


 

Carla Rivero es Directora de Alianzas Estratégicas en Ashoka y alumna de la Generación Fundadora de Collective Academy.